jueves, 18 de junio de 2015


La mirada de por sí es una especie de ventana hacia el interior de alguien. He ahí el por qué muchos hemos dicho más de una vez "Mírame a los ojos cuando te hablo" o "Dímelo mirándome a los ojos". La mirada te permite una sensación tan mística, tan única, como si pudieras adentrarte incluso a lo más profundo de aquel sentir.


Tu mirada
se cruza con la mía
esperando un poco de alegría
Tu mirada
tan alta como el cielo
y la mía tan baja como el suelo
tu mirada
tan firme y segura
y la mía tan débil e inmadura
tu alma ya está enamorada
y mi alma está marchitada
tu mirada
penetra en mis ojos
y yo perdida, estoy desorientada
¿pero entonces a quién culpamos?
a la "sin fuerzas" o al enamorado?

Tu camino
se cruzó con el mío
esperando un poco de alegría
tus esperanzas
tan altas como el cielo
y las mías, tan bajas como el suelo
tu esperanza
tan firme y segura
y la mía tan débil e inmadura
tu ser en sí, ya está enamorado
y mi ser ya está marchitado
mi mirada orientaba tu camino
y yo perdida, estoy desorientada
y aún no entiendo como es que mi mirada
tan vacía, moribunda y extraña...
te gusta a ti... pero no me tienes..
te gusta a ti.. pero no te tengo..
pero entonces a quién culpamos?
a la "sin fuerzas" o al enamorado?
volveré a vivir... naceré de mi canto
volveré a vivir.. naceré de mi llanto
volveré a vivir... naceré desde mi corazón...