lunes, 15 de junio de 2015

"Aquel Extraño Animal" es un breve texto escrito especialmente para que cada uno de los lectores se sienta libre de interpretarlo a su manera, siendo todas las interpretaciones válidas. Por lo tanto, póngase cómodo, relájese, lea con atención lo siguiente y recuerde que en este texto ninguna opinión será errónea.



Aquel Extraño Animal


Fue allí cuando su cabeza se sumergió en lodo. Justamente allí, cuando la luna alumbraba en profundidad lo que sucedía en medio del bosque. Estaba tan desconcertado que simplemente quiso omitir ese sentimiento, se limitó a no cuestionarse y sin darse cuenta obedeció las órdenes que aquel extraño animal le había encomendado.
Eran casi las doce de la noche, cuando notó que ya llevaba más de la cabeza dentro del lodo. Desde el exterior, se divisaban luces fugaces que emanaban de su cabeza como si fuera un globo lleno de fuegos artificiales explotando dentro de él. Trató de calmarse y recordar todo lo que aquel extraño animal de había dicho para apaciguar el curioso momento.
Al cabo de un par de horas, a eso de las cuatro de la mañana aproximadamente, empezaba a adentrarse cada vez más en el lodo. Desde que sumergió su cabeza, fue siendo absorbido sin explicación alguna, mas esto ya no le sorprendía, puesto que todo estaba sucediendo tal como aquel extraño animal le había comentado.
Pasó la noche, pasó la madrugada y ya ni la luna se observaba. Era de día, el sol brillaba y alumbraba con plenitud lo que sucedía en medio del bosque. Desde el cielo, los pájaros divisaban de él nada más que sus dos piernas enrojecidas, y en parte, moradas por la poca circulación de su sangre, pero ni a ellos le importaba, ya que todo sucedía tal como aquel extraño animal quería.
La adecuación y absorción de su cuerpo en el lodo era cada vez más profunda. Ahora, las hojas de los árboles cuchicheaban entre ellas desde lo más alto qué es lo que sucedería. No lo hablaban ni con asombro ni con preocupación, más bien lo hablaban debido a que apenas observaban la punta de los dedos de sus pies, lo único de él que quedaba fuera de la superficie de lodo, y les causaba curiosidad si la vida tornaría todo el suceso con un simple giro voluntario o todo sucedería tal como aquel extraño animal había planeado.
Ya estaba aburrido de estar en el lodo; nada era como lo suponía. Desde que se adentró a la tierra no notaba ningún cambio, y ésto lo acomplejaba tanto que comenzó a dudar de aquel extraño animal que le había hablado. La suciedad lo cegaba, la tierra se apegaba a él, y cubría sus ojos, pero era más fácil quedarse así que intentar moverse para limpiarse.
No sabía cuánto tiempo había transcurrido desde que se sumergió en el lodo, pero comenzó a sospechar de que aquel extraño animal lo había embrujado. Sí, lo había embrujado con falsas historias, falsas promesas, falsas oportunidades de vida. Le había dicho que al sumergirse en el lodo tendría todo lo que él quisiera, lo que anhelara, lo que le permitiera cosas nuevas, un nuevo mundo.
Si bien, el hecho de sumergirse en el lodo le había permitido nuevas cosas, estaba seguro de que no quería estar ahí, puesto que no sentía nada nuevo.
Se resignó, y con todas las fuerzas comenzó a moverse entre el lodo seco, entre las raíces que lo habían atado. Limpió sus ojos, y vio bajo la tierra los gusanos que lo rodeaban para acabar con él.
Asqueado y horrorizado por este "nuevo mundo" al que lo había llevado aquel extraño animal, tomó de su bolsillo una pequeña botella, de la cual bebió esperanza, que llegó a su interior, en donde este líquido se expandió por todo su ser produciendo una gran explosión.
No quería nada más que salir del "nuevo mundo" al que se había sumergido, por lo que la esperanza le permitió salir al exterior debido a su gran fuerza de voluntad, brotando así como una flor.
Al salir, comprendió que su ser seguía atado al "nuevo mundo" por medio de las raíces, pero dentro de todo ésto, él era mucho más fuerte que todos los otros que habían muerto en el intento por escapar, pues él había brotado, había nacido, había vencido de cierta manera al extraño animal que lo había engañado.Se rumorea por el bosque que aquel extraño animal va transitando y convenciendo a las personas de sumergirse en el lodo, prometiendo una vida mejor de la que vive, sin embargo los sumerge en la miseria, de donde pocos logran salir, pero una vez que hayan obedecido a aquel extraño animal quedan embrujados de por vida, con la secuela de seguir atados al "nuevo mundo" como recuerdo del error, pero no imposibilitados de brotar y volver a ver el sol como una flor.